Palabra a palabra con Anne Lamott

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De alguna manera, en los pasados meses, seguía encontrándome con el nombre Anne Lamott, quien era mencionada por autores en referencia al elusivo arte de la escritura. Bird by Bird: Instructions on Writing and LifePájaro a Pájaro: Algunas Instrucciones para Escribir y para la Vida) es un honesto, movilizador y por momentos gracioso relato sobre la decisión de vivir aceptando y dando la bienvenida a la vulnerabilidad y estar abierto y dispuesto a compartirlo a través de la palabra escrita.

Escribir puede ser un emprendimiento bastante desesperante, porque es acerca de nuestras necesidades más profundas: nuestra necesidad de ser visibles, de ser escuchados, nuestra necesidad de hacer sentido de nuestras vidas, de despertar y crecer y pertenecer”.

“…la buena escritura es acerca de contar la verdad. Somos una especie que necesita y quiere entender quienes somos”.

A pesar de que el libro de Lamot tiene más de veinte años de publicado (1994) su perspectiva humanamente realista y su franqueza, han probado su atemporalidad, evidenciada por los muchos autores que lo recomiendan como ya un clásico en el tema. Si el lector estuviera a punto de comenzar a escribir algo o hace mucho tiempo que viene postergando la tarea, es muy probable que se sientas motivado a finalmente sentarse a hacerlo. La autora descompone esta aventura de vida no en los usuales tips prácticos para escribir mejor sino en su propósito esencial, así como en su tambaleante proceso a través del tiempo.


“Convertirse en escritor es convertirse en alguien consciente. Cuando eres consciente y escribes desde un lugar de percepción y simplicidad y una genuina preocupación acerca de la verdad, tienes la habilidad de arrojar luz a tu lector”.

“De repente todo parece encajar o al menos tener sentido por un momento. Este es nuestro objetivo como escritores, pienso, ayudar a otros a –por favor discúlpenme–maravillarse, a ver las cosas de una manera nueva, cosas que nos pueden tomar desprevenidos, que pueden irrumpir en nuestros pequeños y limitados mundos”.

El lector puede conectar con tantas experiencias que la autora cuenta tan amorosamente, que probablemente se sienta que la escritura no es algo totalmente foráneo a su naturaleza. Yo me conecté especialmente con esta idea:

Ser escritor puede cambiar profundamente tu vida como lector. Uno lee con una mayor apreciación y concentración, sabiendo ahora cuán difícil es escribir, especialmente cuán difícil es hacerlo parecer que ha sido hecho sin esfuerzo”.

Incluso la historia que da nombre al libro entraña una conexión personal de gran significado con los episodios de su vida, confirmado una vez más, su agudeza para las observaciones y la habilidad para convertirlo en material para su arte.


“…hace treinta años, mi hermano mayor que tenía diez años en ese momento, estaba tratando de escribir un informe sobre pájaros que le habían mandado hacía tres meses y el cual debía ser entregado al día siguiente. Estábamos en nuestra cabaña familiar en Bolinas, él estaba sentado a la mesa de la cocina al borde del llanto, rodeado de papeles y lápices y libros de pájaros sin abrir, inmovilizado por la inmensidad de la tarea que tenía por delante. Entonces, mi padre se sentó a su lado, pasó su brazo alrededor de sus hombros y le dijo: “Pájaro a pájaro, amigo. Tómalo pájaro a pájaro”.”

 

Les deseo buenas lecturas, mejores conexiones y por qué no esmerados primeros borradores!

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